miércoles, 20 de abril de 2011

Procesión atea

Dice la Constitución que ninguna religión tendrá carácter estatal. Bonitas palabras vacías de contenido. Yo creía que esto significaba que uno puede declararse ateo, agnóstico o budista sin ser acusado de herejía. Pero parece ser que la Inquisición ha vuelto a Madrid. El cuerpo me pide blasfemar, pero comprenderán que no tenga alma de mártir ni me guste más fuego que el de las barbacoas. Así pues, abjuro de mis creencias heréticas. Faltaría más.

Versión íntegra de la carta: 
  Dice la Constitución que la libertad religiosa está garantizada y que ninguna religión tendrá el carácter de estatal. Bonitas palabras vacias, absolutamente, de contenido.
  Yo, ignorante en leyes, creía que esto significaba que uno puede declararse ateo, agnóstico o budista sin que sea acusado de herejía por una Santa Inquisición ya disuelta. Pero, parece ser, que la Inquisición ha vuelto a Madrid con sus tribunales (de justicia en este caso); con los 'familiares' (organizaciones como Hazteoir o el Partido Popular) y con su 'Torquemada' de referencia: la jueza preferida de la derecha...

El cuerpo me pide blasfemar, pero comprenderán que no tenga alma de mártir ni me guste mas fuego más que el de las barbacoas. Así pues, abjuro de mis creencias heréticas. Faltaría más.



Publicado en Público el martes 19 de abril de 2011.

1 comentario:

  1. El cuerpo me pide blasfemar!! Es buenísimo... jajajajajaja

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